Primeros resultados científicos de la misión Juno

Los resultados científicos iniciales de la misión Juno de la NASA a Júpiter retratan al mayor de los planetas de nuestro Sistema Solar como un mundo complejo, gigantesco, turbulento… con ciclones del tamaño de la Tierra en los polos, sistemas de tormentas que descienden hacia el corazón del gigante de gas, y un enrome campo magnético e irregular que podría generarse más cerca de la superficie del planeta de lo que se pensaba.

La sonda espacial Juno fue lanzada el 5 de Agosto de 2011, entrando en la órbita de Júpiter el 4 de Julio de 2016. Los hallazgos ahora presentados corresponden al primer sobrevuelo de recolección de datos, que voló a 4.200 kilómetros de los remolinos de nubes de Júpiter el pasado 27 de Agosto.

“Estamos muy contentos de compartir estos primeros descubrimientos, que nos ayudan a comprender mejor lo que hace que Júpiter sea tan fascinante”, dijo Diane Brown, encargada del programa de Juno de la NASA en Washington. “Fue un largo viaje llegar a Júpiter, pero estos primeros resultados ya demuestran que ha valido la pena el viaje.”

“Hay tantas cosas aquí que no esperábamos que hubiéramos tenido que dar un paso atrás y empezar a repensar esto como un Júpiter completamente nuevo”, dijo Scott Bolton, investigador principal de Juno en el Instituto de Investigación del Suroeste en San Antonio.

Entre los hallazgos que desafían lo supuesto hasta ahora figuran los proporcionados por la cámara de Juno, JunoCam. Las imágenes muestran que ambos polos de Júpiter están cubiertos por tormentas del tamaño de la Tierra que están densamente agrupadas y rozándose entre sí.

“Estamos perplejos en cuanto a cómo podrían formarse, lo estable que es su configuración y por qué el polo norte de Júpiter no se parece al polo sur”, dijo Bolton. “Estamos cuestionando si se trata de un sistema dinámico, y estamos viendo sólo una etapa. Durante el próximo año, vamos a ver si desaparece, o es una configuración estable y estas tormentas están circulando unas alrededor de otras.”

Otra sorpresa viene del radiómetro de microondas de Juno (MWR), que muestra la radiación térmica de microondas de la atmósfera de Júpiter, desde la parte superior de las nubes de amoníaco hasta el fondo de su atmósfera. Los datos del MWR indican que las cinturones y otras zonas icónicas de Júpiter son misteriosos, con el cinturón cerca del ecuador penetrando hasta el fondo, mientras que en otras latitudes parecen evolucionar a otras estructuras. Los datos sugieren que el amoníaco es bastante variable y continúa aumentando tan lejos como se puede ver con MWR, que es de unos cientos de kilómetros.

Antes de la misión Juno, se sabía que Júpiter tenía el campo magnético más intenso en el sistema solar. Las mediciones de la magnetosfera del planeta masivo con el magnetómetro de Juno (MAG), indican que el campo magnético de Júpiter es incluso más fuerte que los modelos esperados, y su forma más irregular. Los datos del MAG indican que el campo magnético excedió en gran medida las expectativas en 7.766 Gauss, aproximadamente 10 veces más fuerte que el campo magnético más fuerte encontrado en la Tierra.

“Juno nos está dando una visión del campo magnético cercano a Júpiter que nunca hemos tenido antes”, dijo Jack Connerney, investigador principal adjunto de Juno y el líder de la misión de investigación de campo magnético en el Centro espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland. “Ya vemos que el campo magnético parece voluminoso: es más fuerte en algunos lugares y más débil en otros. Esta distribución desigual sugiere que el campo puede ser generado por la acción de una dinamo más cerca de la superficie, por encima de la capa de hidrógeno metálico. Cada sobrevuelo nos acerca a más a poder determinar dónde y cómo funciona la dinamo de Júpiter”.

Juno también está diseñada para estudiar la magnetosfera polar y el origen de las poderosas auroras de Júpiter. Estas emisiones de auroras son causadas por partículas que recogen la energía y golpean las moléculas atmosféricas. Las observaciones iniciales de Juno indican que el proceso parece funcionar de manera diferente en Júpiter que en la Tierra.

Juno está en una órbita polar alrededor de Júpiter, y la mayoría de cada órbita tiene lugar lejos del gigante del gas. Pero, una vez cada 53 días, su trayectoria se aproxima a Júpiter desde arriba de su polo norte, donde comienza un tránsito de dos horas (de polo a polo) volando de norte a sur con sus ocho instrumentos científicos recolectando datos e imágenes con su cámara JunoCam. La descarga de seis megabytes de datos recogidos durante el tránsito puede llevar día y medio.

NASA

SkyAlert

By | 2017-05-29T14:17:38+00:00 Mayo 29th, 2017|Astronomía, Exploración Espacial, Sistema Solar|0 Comments

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