La edad de la corteza

La corteza oceánica más antigua del planeta tiene 340 millones de años y se encuentra en el este del mar Mediterráneo, concretamente en la cuenca de Heródoto, situada entre el delta del Nilo y Chipre.

Así lo afirma Roi Granot, profesor del Departamento de Geología y Ciencias Ambientales de la Universidad de Ben-Gurión del Néguev (Israel), en un estudio publicado en la revista ‘Nature Geoscience’.

Este investigador sugiere que esa corteza oceánica del Mediterráneo oriental podría ser un resto del antiguo océano Tetis, que existió mucho antes de que se formaran el Atlántico y el Índico.

Las cortezas oceánicas suelen renovarse en el manto de la Tierra con relativa rapidez en las zonas de subducción (donde las placas tectónicas chocan entre sí) debido a su alta densidad y tienen menos de 200 millones de años, pero el equipo de Granot ha identificado el lecho marino más antiguo en el Mediterráneo oriental.

Algunas de las características tectónicas fundamentales del este del Mediterráneo permanecían sin conocerse debido a que cuenta con una cubierta sedimentaria de gran espesor (de 10 a 15 kilómetros) y a la falta de datos magnéticos precisos.

Granot y sus colegas remolcaron equipos de detección magnética para recoger 7000 kilómetros de perfiles magnéticos marinos en las cuencas del Heródoto y del Levante (este del Mediterráneo), con el fin de estudiar la naturaleza y la edad de la corteza ígnea subyacente.

Los investigadores utilizaron datos magnéticos para analizar la naturaleza en la corteza de la cuenca de Heródoto y encontraron que las rocas se caracterizan por marcas propias de las cordilleras oceánicas, las cuales, después de que el magma se enfría, cuentan con minerales cuya magnetización se alinea con el campo magnético de la Tierra.

“Los cambios en la orientación del campo magnético a través del tiempo se registran en los fondos oceánicos, creando un código de barras único que proporciona un sello de tiempo para la formación de la corteza”, apunta Granot.

Utilizando este principio e identificando los patrones asimétricos en las bandas magnéticas, Granot recalca que la corteza oceánica en la cuenca de Heródoto podría tener unos 340 millones de años. “Con los nuevos datos geofísicos, podríamos dar un gran paso adelante en nuestra comprensión geológica de la zona”, concluye el autor del estudio.

Las dorsales oceánicas son las zonas más “jóvenes” de la corteza -como la cuenca del Pacífico en tonos rojos- al estar en constante formación con la creación de nuevo suelo marino originado por las corrientes de convección al interior del planeta.

Información: ScienceDaily / NOAA / IRIS

SkyAlert

By | 2017-07-13T14:07:13+00:00 Julio 13th, 2017|La Tierra|0 Comments

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