Iceberg “A-68”: preocupación por colapso glaciar

Ciudad de México.- 1 de agosto de 2017. Si bien el nacimiento de un iceberg no representa una preocupación mayor para los glaciólogos que estudian y habitan en la Antártida, en meses recientes, la formación de una grieta de 200 kilómetros en la plataforma Larsen C ha llamado la atención de los científicos.

Ahora, el colapso de Larsen C y la formación del iceberg “A68” ha puesto los ojos en una preocupación mayor: un iceberg gigante que tiene dos veces el tamaño de Luxemburgo o el equivalente al tamaño de Colima, o la extensión de cuatro veces la Ciudad de México. En números, la formación de hielo tiene 190 metros de espesor y una extensión de hasta mil 155 kilómetros cúbicos de hielo; el iceberg A-68 está siendo transportado por las corrientes del mar hacia el norte fuera de su zona en la plataforma de hielo Larsen C.

Aunque normalmente la formación de un conjunto de este tipo no preocupa a los estudiosos, en este caso se advierte una aceleración desproporcionada del “parto” del bloque de hielo. Entre el 24 de junio y el 27 de junio se triplicó la velocidad de desprendimiento de la masa a razón de diez metros por día. Ahora, la formación se ha desprendido. Como esta porción de hielo ya está flotando, lo que preocupa no es el aumento en el nivel del mar sino las consecuencias sobre los glaciares.

Las barreras de hielo funcionan, básicamente, como el corcho de una botella. Los glaciares fluyen de la tierra al mar, y el hielo que transportan acaba absorbido por la barrera. La desaparición de esta hace que los glaciares fluyan más deprisa, aumentando el ritmo al cual el hielo se desplaza de la tierra al mar. Esto tiene una repercusión mucho mayor sobre el nivel marino que el desgaje de los icebergs.

Este nuevo desprendimiento no es atípico. En 2002, Larsen B, la vecina de Larsen C por el norte, se fracturó en docenas de icebergs que tan solo en seis semanas se desplazaron intermitentemente entre dos y seis veces hacia el norte.

Además, los científicos señalan que el desplazamiento de dicha formación sería un riesgo para la navegación marítima y se muestran preocupados por un posible desplazamiento hacia el norte en dirección a las islas Malvinas.

Según un estudio publicado en Earth and Planetary Science Letters, a lo largo de los últimos 20 años, las observaciones han mostrado que el principal glaciar que alimentaba la barrera Wordie -en la costa oeste de la península antártica meridional-, llamado glaciar Fleming, se ha acelerado, y que su espesor ha disminuido. Comparado con los que alimentan las barreras Larsen B y C, el glaciar Fleming es enorme. Mide 80 kilómetros de longitud, 12 de anchura, y 600 metros de grosor en el frente.

Wordie empezó a retroceder en 1960 y para enero de 2017 ha desaparecido completamente. He ahí la mayor preocupación de los científicos. Aún no podemos predecir las consecuencias del desprendimiento del nuevo glaciar de la barrera Larsen C, pero si la plataforma empieza a retirarse o colapsa, la historia nos dice que es probable que los glaciares fluyan más deprisa, lo cual hará la subida del nivel de mar todavía más inevitable.

Fuente: “No se preocupe por el enorme iceberg antártico, sino por los glaciares que hay detrás de él”, en El País, Chen Zao, Christopher Watson y Matt Kings. https://elpais.com/elpais/2017/07/20/ciencia/1500552245_187401.html

 César G.

SkyAlert Storm

By | 2017-08-02T08:34:40+00:00 Agosto 1st, 2017|Calentamiento Global, Glaciares, Océanos|0 Comments

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