Las consecuencias del calor en 2017 aumentaron significativamente: OMM

En el resumen que recoge la Organización Meteorológica Mundial (OMM) sobre el año 2017 y sus patrones climáticos, destaca la expansión, durante este año, de fenómenos adversos como incendios, sequías y olas de calor extremo. Mientras en distintas regiones las lluvias y huracanes fueron la constante, en otras, los efectos fueron los contrarios.

En su informe, la OMM recoge un estudio de la Organización Mundial de la Salud según el cual los impactos de las olas de calor en la salud mundial no solo dependen de la tendencia general al calentamiento, sino también del modo en que las olas de calor se distribuyen donde vive la población.

Por su parte, otro estudio reciente muestra que el riesgo general de enfermedades o muertes relacionadas con el calor ha aumentado de forma constante desde 1980, y actualmente cerca del 30 por ciento de la población mundial vive en condiciones climáticas que provocan olas de calor extremas prolongadas. Entre 2000 y 2016, el número de personas vulnerables expuestas a episodios de olas de calor se ha incrementado en aproximadamente 125 millones.

De forma constante, las sequías continuaron asolando partes del África oriental tras precipitaciones muy por debajo de la media en 2016, la estación larga de las lluvias (de marzo a mayo) también fue seca en 2017 en muchas zonas de Somalia, la mitad septentrional de Kenya y el sureste de Etiopía.

En tanto, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) informó de que en Somalia, en junio de 2017, más de la mitad de las tierras de cultivo estaban afectadas por la sequía, habiéndose reducido los rebaños entre un 40 y un 60 porciento desde diciembre de 2016, y desde noviembre de ese año hasta mediados de junio de 2017, en el marco de la Red para la Vigilancia de la Protección y el Retorno (PRMN), proyecto dirigido por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), se registraron más de 760 mil desplazamientos internos por causa de la sequía en Somalia.

Kenya declaró la sequía de 2017 desastre nacional. Nairobi sufrió una escasez de agua que obligó a las autoridades municipales a racionar el agua y, al mismo tiempo, provocó un aumento del precio de los cereales y tuvo repercusiones en las cifras del producto interno bruto. Un verano más lluvioso de lo normal alivió la situación de sequía en el sur de África. No obstante, la sequía localizada de la provincia de El Cabo se intensificó.

Del otro lado, en América, a principios de 2017 las fuertes lluvias invernales atenuaron la sequía en California, Estados Unidos pero produjeron algunas inundaciones y contribuyeron al crecimiento de la vegetación, lo que puede haber exacerbado los incendios forestales que se produjeron más avanzado el año.

En muchas zonas del Mediterráneo predominaron unas condiciones secas. La sequía más grave se dio en Italia, afectando a la producción agrícola y provocando una caída del 62 por ciento de la producción de aceite de oliva con respecto a la producción de 2016. Las precipitaciones medias en Italia para los meses de enero a agosto de 2017 fueron inferiores a la media en un 36 por ciento. Además, se dieron las temperaturas más altas jamás registradas en Italia para el período de enero a agosto, con una anomalía de 1.31 °C superior a la media del período 1981-2010. Las condiciones secas también predominaron en muchas regiones de España y Portugal.

En Corea del Norte las lluvias estuvieron por debajo de la media, lo que tuvo repercusiones en los principales cultivos básicos, tales como el arroz con cáscara y el maíz. En Corea del Sur, las precipitaciones de enero a junio fueron inferiores a la media en un 51 por ciento, las más bajas desde que comenzaran los registros nacionales en 1973.

Las olas de calor también se hicieron presentes principalmente en zonas de América del Sur. como Chile en donde se registraron temperaturas máximas sin precedentes en numerosos lugares, entre ellos Santiago 37.4 °C. En Argentina, el 27 de enero se alcanzó una temperatura de 43.5 °C en Puerto Madryn, que fue la más alta jamás registrada tan al sur en ningún lugar del mundo.

En gran parte de la zona oriental de Australia se dio un calor extremo en enero y febrero, que alcanzó sus valores máximos los días 11 y 12 de febrero, cuando las temperaturas llegaron a 47 °C.

A finales de mayo un calor excepcional afectó a algunas zonas del suroeste de Asia. El 28 de mayo las temperaturas alcanzaron los 54 °C en Turbat, en el extremo occidental del Pakistán, cerca de la frontera iraní, y también superaron los 50 °C en Irán y Omán. El 29 de junio se registró una temperatura de 53.7 °C en Ahwaz, Irán y en Bahrein se registró el mes de agosto más caluroso hasta la fecha. Durante el verano, la ciudad china de Shanghái y el Observatorio de Hong Kong notificaron nuevos récords, de 40.9 °C y 36.6 °C respectivamente.

En la región del Mediterráneo, en el sur de España el 12 de julio se llegó a 46.9 °C en la ciudad de Córdoba y el 13 de julio a 45.7 °C en Granada. A principios de agosto una extensa ola de calor trajo consigo récords de temperatura en el norte y el centro de Italia, Croacia y el sur de Francia.

En California se dio el verano más caluroso del que se tenga registro y también se dio un calor extremo en otros estados del oeste del país. Estos extremos tuvieron como colofón una ola de calor intensa a finales de agosto y principios de septiembre, llegando a un récord de temperatura máxima, de 41.1 °C, en San Francisco.

Por su parte, los incendios forestales dejaron alrededor de 11 víctimas mortales y un total de 614 mil hectáreas de bosque en cenizas como consecuencia de una sequía excepcionalmente rigurosa.

En el Mediterráneo el peor incidente fue el que ocurrió fue en el centro de Portugal en junio, que causó la muerte a 64 personas. Hubo otros grandes incendios forestales en Portugal y en el noroeste de España a mediados de octubre, que se vieron exacerbados por los fuertes vientos que desencadenó el huracán Ophelia. Otros países también sufrieron incendios importantes, como Croacia, Italia y Francia.

Desde enero hasta el 19 de octubre se quemó una zona del territorio continental de los Estados Unidos cuya extensión superó en un 46 por ciento de la media del período de 2007 a 2016. La superficie de la zona que se quemó en el Canadá era aproximadamente un 51 por ciento mayor que la media estacional y contribuyó a provocar una intensa contaminación por humo. Estos incendios provocaron al menos 41 víctimas mortales, cifra que representa la mayor pérdida de vidas humanas en un incendio en los Estados Unidos desde 1918.

OMM

SkyAlert

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By | 2017-11-16T09:19:49+00:00 noviembre 11th, 2017|Calentamiento Global, Cambio Climático, Clima, Sequías|Comentarios desactivados en Las consecuencias del calor en 2017 aumentaron significativamente: OMM