La estrella Ícaro descubierta por la NASA devela claves sobre el universo

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La estrella Ícaro descubierta por la NASA devela claves sobre el universo

Una enorme estrella azul llamada Ícaro, es la estrella individual más lejana jamás vista. Ahora, gracias a la iniciativa de los astrónomos y el uso del Telescopio Espacial Hubble de la NASA, han podido localizar esta estrella lejana y establecer una nueva medida para su distancia.

Además, los científicos han utilizado a Ícaro para probar una teoría de la materia oscura y sondear la composición de un cúmulo de galaxias en primer plano. Normalmente, señala la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), esta estrella sería demasiado débil para verse, pero destaca que un “capricho de la naturaleza, amplifica el brillo de la estrella.

El descubrimiento de Ícaro a través de lentes gravitacionales ha iniciado una nueva forma para que los astrónomos estudien estrellas individuales en galaxias distantes. Estas observaciones proporcionan una mirada rara y detallada de cómo evolucionan las estrellas, especialmente las estrellas más luminosas.

“Esta es la primera vez que vemos una estrella individual magnificada”, detalló el principal autor del estudio Patrick Kelly, de la Universidad de Minnesota. “Puedes ver galaxias individuales, pero esta estrella está al menos 100 veces más lejos que la siguiente estrella individual que podemos estudiar, excepto por las explosiones de supernova”.

La peculiaridad cósmica que hace visible a esta estrella, explica la NASA a través de su página de internet, es un fenómeno llamado “lente gravitacional”. Gravedad de un primer plano, un cúmulo masivo de galaxias actúa como una lente natural en el espacio, doblando y amplificando la luz.

A veces, la luz de un solo objeto de fondo aparece como imágenes múltiples. La luz se puede magnificar mucho, lo que hace que los objetos extremadamente tenues y distantes sean lo suficientemente brillantes como para ver.

En el caso de Ícaro, una “lupa” natural es creada por un cúmulo de galaxias llamado MACS J1149 + 2223. Ubicado a unos 5 mil millones de años luz de la Tierra, este enorme cúmulo de galaxias se encuentra entre la Tierra y la galaxia que contiene la estrella distante.

El equipo de investigadores apodó a la estrella “Ícaro”, por el personaje mitológico griego que voló demasiado cerca del Sol en alas de plumas y cera que se derritió. (Su nombre oficial es MACS J1149 + 2223 Lensed Star 1.)

La estrella sólo fue visible desde la Tierra: momentáneamente se disparó a 2 mil veces su verdadero brillo cuando se magnificó temporalmente.

Los modelos sugieren que el tremendo brillo fue probablemente de la amplificación gravitacional de una estrella, similar en masa al Sol, en el cúmulo de galaxias de primer plano cuando la estrella se movió. La luz de la estrella generalmente se magnifica unas 600 veces debido a la masa del cúmulo de primer plano.

El equipo había estado utilizando el Hubble para monitorear una supernova en la lejana galaxia espiral cuando en 2016, detectaron un nuevo punto de luz no lejos de la supernova magnificada. Desde la posición de la nueva fuente, dedujeron que debería estar mucho más magnificada que la supernova.

Cuando analizaron los colores de la luz que provenía de este objeto, descubrieron que era una estrella supergigante azul. Este tipo de estrellas es mucho más grande, más masivo, más caliente y posiblemente cientos de miles de veces intrínsecamente más brillante que nuestro Sol. Pero a esta distancia, todavía estaría demasiado lejos para ver sin la amplificación de lentes gravitacionales, incluso para el Telescopio Espacial Hubble.

El equipo dedujo que Ícaro no era otra supernova porque “La fuente no se está calentando; no está explotando. La luz simplemente se está magnificando, y eso es lo que esperas de lentes gravitacionales”, destacó Kelly.

La detección de la amplificación de una única estrella de fondo puntual proporcionó una oportunidad única para probar la naturaleza de la materia oscura, un material invisible que compone la mayor parte de la masa del universo.

Al sondear lo que flota en el cúmulo de primer plano, los científicos pudieron probar una teoría de que la materia oscura podría estar formada principalmente por una gran cantidad de agujeros negros primordiales creados en el nacimiento del universo con masas decenas de veces más grandes que el Sol.

Los resultados de esta prueba única desfavorecen esa hipótesis, ya que las fluctuaciones leves de la estrella de fondo, monitoreadas con Hubble durante 13 años, se verían diferentes si hubiera un enjambre de agujeros negros intermedios.

Hacia 2020, la NASA lanzará el Telescopio Espacial James Webb con el que los astrónomos esperan encontrar muchas más estrellas como Ícaro. La sensibilidad de Webb permitirá la medición de más detalles, incluso si estas estrellas distantes están girando. Tales estrellas magnificadas pueden incluso ser bastante comunes, destaca la investigación.

NASA.

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By | 2018-04-03T19:12:18+00:00 abril 3rd, 2018|Astronomía, Exploración Espacial, NASA, News, Universo|0 Comments

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