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Tecnología Sísmica

Licuefacción: el efecto sísmico que pocos conocen y que puede tragarse ciudades enteras

Equipo SkyAlert
28/6/2026
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Cuando un terremoto sacude una ciudad, pensamos en edificios que colapsan por la vibración, en vidrios rotos, en estructuras que no resistieron. Pero hay un fenómeno que ocurre debajo de nuestros pies — invisible, silencioso hasta que es demasiado tarde — y que puede destruir una ciudad incluso cuando las sacudidas ya terminaron. 

Se llama licuefacción del suelo. Y es uno de los efectos sísmicos más mortíferos, menos compren didos y más subestimados del mundo. 

¿Qué es la licuefacción? 

En condiciones normales, el suelo es sólido porque sus partículas — arena, limo, grava fina — están en contacto entre sí, soportando el peso de todo lo que está encima. 

Cuando un sismo sacude un suelo saturado de agua con suficiente intensidad, las vibraciones aumen tan la presión del agua entre las partículas. Si esa presión sube lo suficiente, las partículas pierden contacto entre sí. El suelo deja de ser sólido. Se comporta como lodo. Como arena movediza. Como líquido. 

Y todo lo que estaba encima — casas, edificios, carreteras, puentes — pierde su base. 

Analogía: Camina sobre arena mojada en la playa y pisa fuerte. El agua sube a la superficie. Ahora imagina ese efecto a escala de una ciudad entera, en segundos, con cimientos de concreto hundiéndose en tiempo real. 

Los tres ingredientes necesarios: 

1. Suelo granular fino — arenas, limos, rellenos artificiales 

2. Saturación de agua — nivel freático alto, cerca de ríos, lagos o costas 3. Sacudida intensa — generalmente MMI 6 o superior 

Cuando los tres coinciden durante un sismo, los resultados pueden ser apocalípticos. 

Turquía y Siria, febrero 2023: los sismos gemelos que mostraron al mundo su cara más brutal 

En la madrugada del 6 de febrero de 2023, dos sismos devastadores sacudieron el sureste de Turquía y el norte de Siria con apenas nueve horas de diferencia: 

M 7.8 — 04:17 hora local, epicentro cerca de Gaziantep, profundidad 17.9 km

M 7.7 — 13:24 hora local, epicentro cerca de Elbistan, profundidad 10 km 

El resultado: más de 59,000 personas fallecidas y más de 160,000 edificios destruidos o severa mente dañados. 

Pero lo que los ingenieros encontraron en campo fue revelador: una parte significativa de los colapsos no se explicaba únicamente por la sacudida directa

En ciudades como Antakya (Hatay), Islahiye y Nurdagi, construidas sobre valles fluviales del río Orontes, se documentaron los signos característicos de licuefacción: 

Sand boils — erupciones de arena y agua en calles y campos 

• Hundimientos diferenciales — edificios inclinados con la estructura relativamente intacta

• Desplazamiento lateral del terreno — bloques de suelo deslizados horizontalmente

• Infraestructura enterrada destruida — tuberías reventadas por el movimiento del suelo 

Geólogos de la USGS, ETH Zürich y universidades turcas documentaron licuefacción extensa en la cuenca de Hatay. Edificios que habían superado inspecciones estructurales se encontraron volcados o hundidos porque el suelo debajo simplemente dejó de ser suelo. 

La falla East Anatolian Fault — de tipo transcurrente — generó sacudidas horizontales prolon gadas, especialmente efectivas para disparar licuefacción. 

Turquía 2023 quedó como el caso de estudio más documentado de licuefacción masiva en suelos urbanos del siglo XXI. Pero no sería el último. 

Venezuela, junio 2026: los nuevos sismos gemelos y una sospecha fundada El 24 de junio de 2026.

Venezuela vivió su propio escenario de sismos casi simultáneos: 

M 7.2 — 22:04 UTC, profundidad 20 km 

M 7.5 — 22:05 UTC, profundidad 10 km 

Epicentro: 28 km al sureste de Yumare, estado Yaracuy. Alerta PAGER ROJA del USGS. Intensidad superficial: MMI 9.06 — violenta. 

A la fecha, FUNVISIS aún no ha publicado evaluaciones de campo que confirmen o descarten licuefacción. Pero los datos disponibles generan una sospecha técnicamente fundada

¿Por qué sospechar licuefacción en el valle del Yaracuy? 

El epicentro cayó directamente sobre el valle del río Yaracuy — depósitos aluviales de miles de años: arenas finas, limos, suelos blandos con nivel freático alto. Es exactamente el perfil geológico más vulnerable a licuefacción. 

La falla responsable es la Falla de Boconó — transcurrente, igual que la East Anatolian Fault — generando sacudidas horizontales intensas sobre suelo blando saturado. Con MMI 9.06, las condi ciones estaban completas. 

Cuando los equipos de campo lleguen a la zona, los indicadores a buscar son los mismos que en Turquía: sand boils, hundimientos diferenciales, daño en infraestructura enterrada. 

México: zonas en riesgo que debes conocer 

La licuefacción no es un problema de otras latitudes. En México existen zonas con riesgo real y documentado. 

Costa del Pacífico — Guerrero, Oaxaca, Chiapas 

Alta sismicidad combinada con suelos aluviales y costeros saturados. Ciudades como Acapulco, Lázaro Cárdenas, Salina Cruz y Tapachula tienen sectores de vulnerabilidad documentada. Un sismo superficial de magnitud mayor — como el que podría generar la Brecha de Guerrero — podría disparar licuefacción en estas zonas. 

Ciudad de México — zona lacustre 

Gran parte de la CDMX está construida sobre el antiguo Lago de Texcoco — arcillas blandas, altamente compresibles, con enormes cantidades de agua atrapada. Las alcaldías con mayor exposición:

*Alcaldías mixtas: presentan áreas tanto de Zona II como de Zona III. 

El suelo de la CDMX ya amplifica dramáticamente las ondas sísmicas — el sismo de 1985 lo demostró. Bajo un sismo de gran magnitud en Guerrero, estos suelos no solo amplificarían las sacudidas: en los sectores más saturados, podrían exhibir comportamiento licuefactable. 

El Instituto de Ingeniería de la UNAM y el CENAPRED tienen mapas de zonificación geotécnica que identifican estas áreas. 

Lo único que podemos controlar: el tiempo 

La licuefacción no se puede predecir. No se puede evitar con voluntad. Pero hay algo que sí podemos controlar: cuánto tiempo tenemos para actuar antes de que lleguen las ondas destructivas

Un sismo en la costa de Guerrero tarda entre 60 y 120 segundos en enviar sus ondas más des tructivas a la Ciudad de México. En zonas de suelo blando — exactamente las mismas zonas con riesgo de licuefacción — esas ondas llegan amplificadas. 

Esos segundos son la diferencia entre estar dentro o fuera de un edificio vulnerable. Antes del sismo: las decisiones que salvan vidas 

• Conoce el tipo de suelo donde vives, trabajas y estudias 

• Identifica las salidas de tu edificio y practica el protocolo de evacuación 

• Asegura objetos pesados 

• Ten un plan familiar — saber qué hacer sin pensar ahorra segundos críticos • Activa tu alerta sísmica — para aprovechar esos 60–120 segundos 

La licuefacción nos recuerda que la tierra no siempre se comporta como esperamos. Turquía nos lo mostró. Venezuela podría confirmarlo. México necesita estar listo. 

Activa tu alerta en skyalert.mx 

Fuentes: USGS Earthquake Hazards Program · FUNVISIS (Venezuela) · SSN-UNAM · CENA PRED · Instituto de Ingeniería UNAM · ETH Zürich 

La información sobre Venezuela se actualizará conforme FUNVISIS publique evaluaciones oficiales de campo. 

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